Prioridades para la salud mental en Colombia: recomendaciones para la agenda pública
La salud mental es una prioridad para el desarrollo sostenible y la salud global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como un estado de bienestar que permite a las personas afrontar los desafíos cotidianos, desarrollar sus capacidades, aprender, trabajar productivamente y contribuir al bienestar de sus comunidades. En consonancia, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas reconocen la promoción, prevención y atención en salud mental como elementos fundamentales para el desarrollo humano y social.
La salud mental no es únicamente un asunto del sistema sanitario. Las condiciones en las cuales nacemos, crecemos, vivimos y envejecemos son determinantes clave de nuestro bienestar emocional. En un país como Colombia, marcado por profundas desigualdades territoriales y sociales, el impacto del conflicto armado interno y factores como la violencia, la inseguridad alimentaria y la exclusión social afectan de manera especialmente significativa a niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
A nivel global, más de mil millones de personas conviven con una condición de salud mental. En América Latina, se estima que una de cada siete personas experimentará algún problema de salud mental a lo largo de su vida. En Colombia, más del 30% de las víctimas del conflicto armado han presentado síntomas de ansiedad, depresión y estrés postraumático, y las personas en condición de pobreza tienen hasta un 50% más de probabilidad de desarrollar estas condiciones, en un país que registró un índice de Gini de 0,546 en 2023.
Este documento, elaborado por activistas latinoamericanos miembros de la Red Global de Acción en Salud Mental (GMHAN), presenta evidencia y recomendaciones de política pública para que candidaturas, partidos políticos, gobiernos, sociedad civil y actores territoriales reconozcan la salud mental como una prioridad de Estado. El informe se estructura en cinco ejes: reforma de los servicios, financiamiento sostenible, abordaje de los determinantes, participación social y cambio cultural, y salud mental infantil y juvenil.
El documento se basa en los compromisos adoptados en diciembre de 2025 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la declaración política de la Cuarta Reunión de Alto Nivel sobre prevención y control de enfermedades no transmisibles, e incorpora experiencias comunitarias colombianas destacadas como la Ruta del Kamaleón de Mixera FUND,Timbalé, Somos Fagua y el Hub Conexión Juvenil, que demuestran que la cultura, el cuidado comunitario y la participación juvenil son estrategias efectivas de promoción y prevención en salud mental, incluso en los territorios más apartados.
Nota: Este documento fue desarrollado en marzo de 2026 por Viviana Garzón (Mixera FUND, Colombia), Lucero Andaluz Llerena (De-Mentes, Perú) y Luiz Roberto Carvalho (Soulbeegood | Vertentes Ecossistema de Saúde Mental, Brasil), activistas latinoamericanos miembros de la Red Global de Acción en Salud Mental, con el apoyo de la Secretaría de la Red.