Prioridades para la salud mental en Peru: recomendaciones para la agenda pública
La salud mental es una prioridad para el desarrollo sostenible y la salud global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) resalta su importancia definiéndola como un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir con la mejora de su comunidad. Asimismo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas incorporan la atención, promoción y prevención en salud mental en una serie de metas.
En ese sentido, la salud mental no es únicamente un asunto de salud pública: las condiciones en las cuales nacemos, crecemos, vivimos y envejecemos son determinantes de nuestro bienestar mental, por lo cual diversos aspectos sociales, económicos y ambientales pueden impactarla significativamente. Lamentablemente, en países de bajos y medianos ingresos como muchos en la región latinoamericana, factores como la inequidad, la inseguridad ciudadana, la inestabilidad política, el cambio climático, entre otros, pueden afectar negativamente la salud mental de las personas y comunidades.
En particular, la crisis climática representa un riesgo creciente para el bienestar mental en América Latina, una región altamente vulnerable a los efectos del cambio climático y hogar de ecosistemas clave como la Amazonía. La evidencia reciente muestra que el aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de eventos extremos —como inundaciones, sequías o incendios— están asociados con mayores niveles de ansiedad, depresión, estrés y trauma en las poblaciones afectadas. En América Latina, donde ya existen amplias brechas en el acceso a atención en salud mental, estos impactos pueden profundizar las desigualdades existentes y aumentar la presión sobre sistemas de salud que cuentan con recursos limitados.
Actualmente, más de mil millones de personas en el mundo conviven con una condición de salud mental. Al respecto, en la región latinoamericana, se estima que una de cada cuatro personas experimentará una condición de salud mental a lo largo de su vida. Asimismo, una de cada siete personas experimenta ansiedad en algún momento de sus vidas y la depresión ya es la segunda causa de años vividos con discapacidad en mujeres y la tercera en hombres. Sin embargo, en promedio, 8 de cada 10 personas que requiere tratamiento en América Latina y el Caribe no lo recibe.
En este contexto, la salud mental es hoy uno de los principales desafíos para el desarrollo sostenible y la salud pública en la región. Este documento, elaborado por miembros de la Global Mental Health Action Network (Red Global de Acción en Salud Mental, GMHAN por sus siglas en inglés) la principal red mundial de incidencia y activismo en esta área, presenta evidencia clave y recomendaciones en materia de políticas públicas que los gobiernos latinoamericanos deberían priorizar e invertir. Dada la coyuntura electoral de este 2026 en países de la región como Perú, Brasil y Colombia, estas recomendaciones resultan especialmente pertinentes para orientar la agenda de los próximos gobiernos en salud mental. Asimismo, busca contribuir a que candidaturas, partidos políticos, y sociedad civil reconozcan la salud mental, en particular la de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, como una prioridad de política pública.
Esta guía se basa en los compromisos adoptados en diciembre del 2025 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la declaración política de la Cuarta Reunión de Alto Nivel sobre prevención y control de enfermedades no transmisibles y promoción de la salud mental y el bienestar.
Contenido de la red y de los socios:
Nota: Este documento fue desarrollado en marzo del 2026 por Lucero Andaluz Llerena (De-Mentes, Perú) con los aportes de Carolina Díaz Pimentel (Coalición Neurodivergente Peruana), Luiz Roberto Carvalho (Soulbeegood | Vertentes Ecossistema de Saúde Mental, Brasil) y Viviana Garzón (Mixera FUND, Colombia), activistas latinoamericanos miembros de la Red Global de Acción en Salud Mental, con el apoyo de Antonis Kousoulis y Divya Sharma, parte de la Secretaría de la Red.